Algunas claves para prestar ayuda a una persona con problemas de alcoholismo

El consumo de alcohol se ha convertido en un fenómeno aceptado a nivel social, conformándose como parte de las culturas desde la antigüedad. Pero gran cantidad de personas lo consumen de forma excesiva y prolongada en el transcurso del tiempo por lo que terminan adquiriendo gran dependencia a dicha sustancia: alcoholismo, cosa que se muestra en la cantidad de pacientes que llegan a los servicios médicos hospitalarios como los que preside Pedro Luis Cobiella en Hospiten.

Son graves las repercusiones de esta situación para las personas, lo que genera grandes problemas de salud e incluso la muerte. Y es que no se trata de una tarea sencilla observar a alguno de los miembros de nuestra familia en esta situación y no tener la menor idea de como actuar. Seguidamente señalaremos algunas pautas generales que son de utilidad para abordar este tema.

Primero debemos saber ¿qué es el alcoholismo?

Es considerado alcoholismo el hecho de contar con una adicción al alcohol, o en otras palabras, cuando se adquiere la dependencia en niveles tanto físicos como psicológicos al consumo de bebidas que contienen alcohol, lo cual genera una adquisición de gran tolerancia hacia su consumo.

Como consecuencia, el organismo requiere de mayores ingestas de esta sustancia a fin de poder notar esos mismos efectos, pero de no satisfacerse tal requerimiento, se generan potentes síntomas que son propios del síndrome de abstinencia, en donde se presenta disforia, agitación, convulsiones entre otros tipos de alteraciones.

Para el consumo de alcohol se suele invertir gran cantidad de tiempo desde conseguirlo hasta ingerirlo, por lo que se descuidan o deterioran otras actividades o ámbitos que son vitales y relevantes para la vida cotidiana.

¿Cómo brindar ayudar a un alcohólico?

Reconocer el problema: quizás pensemos que se trata de algo lógico, pero hay que considerar que no hay que justificar o ignorar determinadas conductas que se relacionan con el consumo excesivo del alcohol en el sujeto con alcoholismo,ya que este sujeto tiende a realizar un consumo de alcohol que es peligroso y que conlleva gran cantidad de consecuencias a corto y largo plazo.

En un momento de sobriedad hacer una aproximación al tema: No se puede tratar el tema cuando el sujeto llega ebrio a casa y su comportamiento es irracional, lo ideal es tratar dicho tema en un momento en que éste se encuentre sobrio ya que se encuentra en condiciones de reflexionar, así evitamos que éste se olvide con facilidad de lo hablado o incluso tenga alguna respuesta agresiva.

Ayudar y no culpabilizar: Podemos encontrarnos atrapados en la frustración y dolor como consecuencia del estado de nuestro amigo, pareja, familiar o ser querido, por su conducta o por la ausencia perceptible de su intención para cambiar, cosa que suele empujarnos a culpabilizarlo ante tal situación. Tal reacción no es de gran ayuda, sino que puede generar resistencia a la existencia de conflictos, que en determinados casos podría empujar al afectado a consumir más alcohol a fin de evitar el malestar.

Observar de cerca la manera en como nos comunicamos: Se debe considerar que se trata de una situación bastante compleja, por lo que se hace necesario que podamos expresar nuestros sentimientos de la manera más adecuada con respecto a la situación que se esta viviendo, siendo de gran utilidad incluirnos en las frases.

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