La salud pública, los problemas alcohol en los adolescentes y la religión

Cuando nos encontramos frente al abuso de alcohol, dicha situación se trata más bien de un problema mayor enfocado hacia la salud pública, sobre todo entre los adolescentes y los jóvenes. En la actualidad se cataloga al consumo de alcohol como uno de los principales factores de riesgo en la carga de morbilidad tanto en Latinoamérica como en el resto del mundo, debido a que los patrones promedio que se registran de consumo han alcanzado un nivel riesgoso para la salud en la mayoría de los países.

Las estadísticas señalan que hace casi dos décadas, 5,4% de las muertes registradas al menos en Latinoamérica eran atribuidas al alcohol, así como el 10% de los años de vida que se estiman saludable se habían perdido. Cuando se trata de adolescentes y jóvenes, las consecuencias negativas que acarrea el consumo de alcohol pueden ser bastante nefastas y muy severas, ya que sus pautas de consumo se presentan como más riesgosas que las que surgen entre los adultos.

El abuso en el consumo del alcohol entre los más jóvenes se encuentra vinculado principalmente con sufrir accidentes de cualquier tipo, a la discapacidad y la muerte como derivados de este comportamiento y consumo. Así como al hecho de experimentar embarazos que no son deseados, adquirir enfermedades de transmisión sexual, sumado a la violencia doméstica e interpersonal.

Solo en México, el consumo y abuso del alcohol entre los más jóvenes se ha incrementado durante los últimos 5 años, donde el porcentaje de los jóvenes que se han sumado a la ingesta de alcohol se incrementó de 53% a 59%. Y entre estos jóvenes el consumo de 5 o más bebidas por ocasión, se ha convertido en un patrón de consumo que se considera que es considerado riesgoso.

Es por ello que las investigaciones más actualizada sobre los factores que están ligados al abuso en el consumo del alcohol resulta fundamental para la detección de situaciones de riesgo, pero también para la comprensión de los factores protectores, sobretodo durante la etapa de la adolescencia, en la cual se adoptan los diversos estilos de vida que serán los que se practicarán durante la vida joven y adulta.

La religión y el abuso del alcohol

Una de las áreas que requiere una mayor profundización, es en referencia al papel que desempeña la religión como una institución social en lo referente al abuso en el consumo del alcohol entre los adolescentes. Las iglesias pueden mantener una gran influencia social sobre los comportamientos de los adolescentes, ya que éstas facilitan la transmisión de normas morales, mantienen una constante supervisión de las conductas, estimulan el aprendizaje de las habilidades y de la integración social. Sin embargo, existe una tolerancia social en lo que se refiere al abuso del alcohol, especialmente entre los varones, lo cual se encuentra arraigado con profundas raíces culturales, lo que se combina con intensas campañas publicitarias, siendo de muy fácil acceso para los menores de edad. Además, a ello se le puede sumar que existen distintos niveles de religiosidad entre los jóvenes, por ejemplo, algunos estudios muestran que el 89% de los jóvenes entre 12 a 24 años reportan ser católicos, de los cuales el 54% se declara practicante. Allí se encuentra la respuesta.

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