LEGISLACIÓN

Preguntas frecuentes asociadas a la Ley de Tránsito y a la Ley de Alcoholes.

Ley de Alcoholes

La Ley 18.290 (“Ley de Tránsito”), publicada el 7 de febrero de 1984, que establece las sanciones para la conducción asociadas al consumo de alcohol, y regula el procedimiento de alcotest.

Se define “bajo la influencia del alcohol” cuando el índice de alcohol en la sangre es superior a 0,3 e inferior a 0,8 gramos por mil. Estado de ebriedad se define cuando el nivel de alcohol en la sangre es igual o superior a 0,8 gramos por mil.

No. El consumo en un vehículo está prohibido tanto para el conductor como para los pasajeros. Quienes contravengan esto se arriesgan a una multa de 0,5 a 1 UTM.

Las sanciones van desde la suspensión de licencia a la inhabilidad perpetua para manejar, multas y hasta 10 años de prisión, dependiendo del estado etílico del conductor y si estuvo involucrado en un accidente de tránsito con alguna consecuencia en terceros. [Ver tabla sanciones]

Carabineros podrá someter a cualquier conductor a una prueba respiratoria u otra prueba científica, a fin de acreditar la presencia de alcohol en el organismo y su dosificación, o el hecho de encontrarse la persona conduciendo bajo la influencia del alcohol o de estupefacientes o sustancias sicotrópicas o en estado de ebriedad. Con el objeto de garantizar la precisión de la prueba que se practique, ésta deberá ser realizada con instrumentos certificados por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones.

La negativa injustificada a someterse a las pruebas o exámenes o si huye del lugar serán apreciadas por el juez como un antecedente calificado, al que podrá dar valor suficiente para establecer el estado de ebriedad o influencia de sustancias estupefacientes o sicotrópicas en que se encontraba el imputado.

Si la víctima murió o sufrió lesiones gravísimas, quien se niegue a hacerse las pruebas o haga cualquier otra maniobra que altere el resultado de esos exámenes recibirá una sanción de presidio menor en su grado máximo (de tres años y un día a cinco años de presidio), multa de once a veinte unidades tributarias mensuales, inhabilidad perpetua para conducir vehículos y decomiso del vehículo con que se ha cometido el delito, sin perjuicio de los derechos que pueda hacer valer el propietario del vehículo si es otra persona. El conductor recibirá esa pena en conjunto con la que se le aplique por su responsabilidad en otro delito o cuasidelito que haya cometido por el mismo hecho.

Cuando fuera necesario someter a una persona a un examen científico para determinar la dosificación del alcohol en la sangre o en el organismo, los exámenes podrán practicarse en cualquier establecimiento de salud o en las ambulancias que SENDA pone a disposición de Carabineros, que cuentan con autorización del Servicio Médico Legal.

En todo accidente del tránsito en que se produzcan lesiones o muerte de alguna persona, el conductor que participe en los hechos estará obligado a detener su marcha, prestar la ayuda que fuese posible y dar cuenta a cualquier funcionario de Carabineros que estuviere próximo al lugar del hecho, para los efectos de la denuncia judicial.

Si en el accidente sólo se produjeron daños, la persona recibirá una multa de tres a siete unidades tributarias mensuales UTM y la suspensión de la licencia hasta por un mes. En un accidente en que una persona resulte con lesiones, si el conductor no se detiene y no avisa a la autoridad, recibirá una sanción de presidio menor en su grado medio (541 días a tres años de presidio), inhabilidad perpetua para conducir vehículos de tracción mecánica y multa de siete a diez unidades tributarias mensuales.

Ley de Alcoholes

La Ley 19.925 (“Ley de Alcoholes”), publicada el 19 de enero de 2004, regula el expendio de bebidas alcohólicas; las medidas de prevención y rehabilitación del alcoholismo; y las sanciones y procedimientos aplicables a quienes infrinjan las disposiciones pertinentes.

La Ley de Alcoholes (artículo Nº 25) prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas en calles, caminos, plazas, paseos y demás lugares de uso público. Si una persona es sorprendida bebiendo, o en manifiesto estado de ebriedad, en alguno de estos espacios, puede ser sancionada con:

• Multa de hasta una unidad tributaria mensual (1 UTM) ; o bien

• Amonestación, cuando existan antecedentes favorables para el infractor.

En cualquiera de ambos casos, la persona no es detenida.
Cuando alguien es sorprendido bebiendo en la vía pública o en manifiesto estado de ebriedad, será conducido por Carabineros a un cuartel policial para cumplir los trámites que estipula la ley, como, asimismo, con el fin de proteger su salud e integridad. La ley también señala que si la persona no tuviere control de sus actos, puede ser mantenido en las dependencias policiales hasta que se recupere (incluso por seis horas). Si hay riesgo de salud, puede ser conducido a un Servicio de Salud.

La ley establece que la multa podrá ser de hasta 1 unidad tributaria mensual (UTM). Sin embargo, el infractor puede aceptar que cometió la falta y pagar inmediatamente el 25% de 1 UTM al oficial de guardia de la unidad policial o al suboficial que lo reemplace. De lo contrario, la persona es citada para que comparezca ante el juez de policía local competente.

La multa o infracción también se entenderá aceptada si el infractor paga el 50% del monto máximo dentro de los cinco días posteriores a su citación al tribunal. Con esto se pone término a la causa.

El juez podrá conmutar la multa por la realización de trabajos en beneficio de la comunidad ofrecidos por la Municipalidad respectiva u otro organismo público. Dichos trabajos podrán también realizarse en una institución de beneficencia que los contemplare.

La ley prohíbe a los establecimientos que expenden alcohol, la venta, obsequio o suministro de bebidas alcohólicas a jóvenes menores de 18 años.
Quien lo haga, arriesga pena de prisión en su grado medio (de 21 a 40 días) y multa de 3 a 10 unidades tributarias mensuales.

La ley también prohibe el ingreso de menores de dieciocho años a los cabarés, cantinas, bares y tabernas, y el ingreso de menores de dieciséis años a discotecas.

El administrador o dueños de esos establecimientos, así como quién atienda en ellos, estará obligado a exigir la cédula de identidad u otro documento de identificación a todas las personas que deseen ingresar y tengan, aparentemente, menos de dieciocho o, en su caso, dieciséis años de edad.

Como medida de seguridad, el menor será llevado por Carabineros a un cuartel policial o a su domicilio para luego devolverlo a sus padres o a la persona encargada de su cuidado.

Si el menor es llevado a un cuartel policial, Carabineros debe informar a la familia o bien otorgarle las facilidades para que se comunique telefónicamente con un adulto a cargo.

Al devolverlo a los padres o a la persona encargada de su cuidado, Carabineros debe indicar por escrito que si el menor incurre 3 veces en un año en la misma acción, se harán llegar los antecedentes al Servicio Nacional de Menores (SENAME).